Luches en Trubia

junio 17, 2009

SocIalismo XXI

Filed under: Activismo,Debates,Democracia Participativa,izquierda unida — arístides @ 7:25 am

SocIalismo XXI

ASOCIACIÓN PARA LA PROMOCIÓN DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Compañeros de IU, entre ellos Manolo Monereo, Víctor Casco, Diosdado Toledano, Pedro Montes…quieren  impulsar el colectivo “Socialismo XXI” con la intención de crear un espacio de debate y de análisis donde nos demos cabida gentes de distinto pelaje, de IU y no de IU.

Aquí edito el Documento para su reflexión:

Documento de análisis, principios generales y objetivos aprobado en la Asamblea fundacional de la Asociación Socialismo XXI:

UNA ASOCIACIÓN PARA PROMOVER EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Principios generales y objetivos de la “Asociación para promover el Socialismo del Siglo XXI

Principios generales:

1. La Asociación se constituye para promover el Socialismo en el Siglo XXI mediante el estudio, el debate y la acción. En la definición del socialismo, su programa y proyecto, tendrá en cuenta las aportaciones del marxismo revolucionario, la ecología crítica, el feminismo socialista, el pensamiento libertario etc., así como la experiencia histórica de las luchas sociales, de emancipación y de los procesos de revolución social. Rechaza y combate el “stalinismo” por ser incompatible con los principios y la práctica del socialismo.
2. La Asociación contribuirá a crear el conjunto de condiciones de movilización, conciencia y organización que permita mediante la conquista del poder por la clase trabajadora y sus aliados destruir el sistema capitalista y su estado, e iniciar el proceso de construcción del socialismo, en la perspectiva de una sociedad plenamente democrática, ecológica, sin clases y estado.

Teniendo en cuenta la experiencia histórica, y la mayor internacionalización del capitalismo, el objetivo de destruir el sistema capitalista no puede detenerse en los límites de cada estado y debe proseguir a escala internacional. Del mismo modo partimos de la tesis confirmada por la experiencia que el socialismo no puede construirse en un solo país, o dicho de otro modo, la construcción efectiva del socialismo exige la extensión de la revolución social al conjunto del planeta.

3. La Asociación contribuirá y participará en los procesos e iniciativas que tengan por objetivo la acción global e internacionalista, en los ámbitos europeo y mundial, en la perspectiva de constituir la Internacional para la emancipación de la clase trabajadora y de los/as oprimidos/as a escala mundial. En este sentido seguirá atentamente las iniciativas al respecto impulsadas por el proceso revolucionario bolivariano.
4. La Asociación parte del principio que en el socialismo se dan las mejores condiciones para hacer realidad el ejercicio de las libertades, la democracia directa, el respeto del equilibrio ecológico, y garantizar los derechos sociales y políticos al conjunto de la sociedad. En coherencia con el objetivo socialista, la Asociación funciona con las reglas de la democracia. A ella pueden asociarse quienes estén de acuerdo con sus principios generales sin distinción de género, etnia, minusvalía, orientación sexual, etc. La Asociación se dotará de unos Estatutos que recogerán los derechos y deberes de los/as asociados/as, así como las normas de funcionamiento.

Objetivos:

1º.-  Socializar la información sobre la intervención en los movimientos sociales, político-sociales, y generar el apoyo mutuo necesario entre los asociados/as.

2º.- Impulsar la formación crítica entre sus miembros, así como el estudio e investigación de la realidad social, política e histórica, que sea útil para la intervención en la transformación de la realidad social.

3º.- Contribuir a la tarea de reconstruir el movimiento obrero sobre bases clasistas, democráticas, participativas e internacionalistas. Impulsando la orientación programática y métodos de lucha defendida históricamente por la izquierda sindical, combatiendo la corrupción burocrática  en su seno, defendiendo la necesaria independencia política y económica de la organización sindical respecto del estado y las diversas  administraciones, y favoreciendo la unidad de acción de las organizaciones sindicales clasistas y combativas, así como su coordinación estable.

4º.- Participar en los movimientos en favor de los derechos sociales y ciudadanos básicos, de la clase trabajadora, de las mujeres, los jóvenes y los/las inmigrantes, por un desarrollo sostenible, etc., respetando la autonomía de los movimientos, y defendiendo en su seno una orientación anticapitalista. Impulsando la necesaria confluencia y unidad de acción de los movimientos sociales por objetivos comunes.

5º.- Participar en los movimientos de solidaridad internacional, especialmente con las luchas de los pueblos en América Latina, Asia, África y Oriente Medio. Particularmente en defensa de la revolución bolivariana, de Cuba, Ecuador, Bolivia, etc., frente a las amenazas y agresiones del imperialismo. En defensa de la paz y contra las guerras y agresiones imperialistas Por la retirada de las tropas imperialistas en Irak, Afganistán y Líbano. Por el derecho del pueblo palestino a su propio estado y el regreso de la diáspora a Palestina. En solidaridad con la lucha del pueblo saharaui y del Frente Polisario por la Autodeterminación.

6º.- Participar en las iniciativas y acciones en defensa de una alternativa radicalmente democrática al modelo de estado establecido por la Constitución monárquica. Es decir, la abolición de la monarquía y la instauración de una República Federal, sobre la base de un pacto entre iguales de las diversas nacionalidades, que garantice el derecho de autodeterminación de las nacionalidades.

7º.- Contribuir al necesario giro hacia la izquierda de IU para que estas organizaciones recuperen su carácter anticapitalista y transformador, favoreciendo la ruptura con la orientación de subordinación respecto del PSOE. En caso de crisis irreversible del proyecto transformador, plural y democrático de estas organizaciones, propiciar un proceso de  reagrupamiento de los sectores anticapitalistas consecuentes que permita a medio plazo la articulación de una organización anticapitalista amplia y plural.

8º.- Contribuir a la unidad de acción de las organizaciones de izquierda anticapitalista, favoreciendo un proceso de confluencia, sobre bases democráticas, a medio plazo.

Manifiesto

La expansión del neoliberalismo bajo los mandatos de Reagan y Tacher, en una coyuntura histórica marcada por el colapso de los regímenes del llamado “socialismo real”, causó un espejismo en los ideólogos del capital que embriagados proclamaron el “fin de la Historia”.

Sin embargo, a lo largo de este periodo, junto a la internacionalización del capital financiero, el auge del comercio global, la proliferación de las trasnacionales, la privatización de amplios sectores de la industria y de los servicios, la expansión de la mercantilización a sectores anteriormente vedados, etc., se han acumulado contradicciones de todo tipo, económicas, sociales, medioambientales, pugnas por los recursos energéticos no renovables o por bienes vitales como el agua, que han provocado el empobrecimiento de la mayoría social excluida de la humanidad, el deterioro del nivel de vida de la clase trabajadora en los países industrializados, el incremento vertiginoso de las desigualdades, el agravamiento de conflictos históricos y la extensión de las guerras imperialistas.

La ofensiva neoliberal al provocar tales contradicciones ha generado los anticuerpos  de la movilización y la resistencia de la clase trabajadora, de los pueblos oprimidos, de los sectores más golpeados de la sociedad. En esta situación de conflictos crecientes ha madurado la conciencia de la necesidad de actuar globalmente, de impulsar la solidaridad a escala continental y planetaria, de manera combinada con la lucha local,  sentando las bases para el resurgimiento y renovación del internacionalismo. El rápido crecimiento del movimiento contra la globalización neoliberal, el auge de las luchas sociales en todos los continentes, y las masivas movilizaciones a lo largo y ancho del mundo contra la invasión de Irak expresan el cambio producido en el carácter de las luchas y resistencias contra el capital y el imperialismo.

De nuevo el desarrollo de las contradicciones en el capitalismo ha generado las condiciones para la emancipación de los explotados y oprimidos. Los eslabones débiles en América Latina se rompen uno tras otro tras el impulso del proceso revolucionario bolivariano en Venezuela, Bolivia, Ecuador…y ponen en el primer plano el debate intelectual y práctico sobre el Socialismo del siglo XXI, también sobre la necesidad de construir el instrumento de una nueva Internacional de los explotado/as y oprimidos/as.

La pérdida de control del imperialismo USA en su “patio trasero”, el “agujero negro” de la aventura militar yankee en Irak, la ocupación militar sin salida en Afganistan, el crecimiento del déficit comercial, la dependencia de la financiación internacional, son una muestra de la decadencia del imperialismo americano (no excluyente de nuevas aventuras militares p.ej. Irán),  en un mundo crecientemente multipolar que conoce el crecimiento vertiginoso de las potencias económicas de China e India, el resurgimiento de Rusia apoyado en la riqueza de sus recursos energéticos, etc.

Mientras tanto, la potencia imperialista de la Unión Europea continúa en una profunda crisis tras el NO de la clase trabajadora y de los pueblos de Francia y Dinamarca a una Constitución Europea Neoliberal. Dicha crisis es el resultado del profundo malestar social provocado por la aplicación de políticas neoliberales, que han desmantelado parcialmente el llamado “estado del bienestar”, han significado pérdida de derechos y prestaciones sociales, y una redistribución de la renta en beneficio del capital y en detrimento de los salarios. Dichas políticas han sido compartidas por gobiernos tanto de derecha, como de la socialdemocracia, en solitario o en coalición como recientemente en Alemania, en alianza con otras formaciones de izquierda, verde o comunista, como fue el caso de la “Izquierda plural” en Francia, o con la fórmula más amplia del gobierno italiana que abarca desde sectores centristas a Refundación Comunista.

La “crisis” de la UE sigue su curso. En Francia, en respuesta a las ofensivas antisociales del gobierno de turno, se han producido importantes luchas de la clase trabajadora y de amplios sectores sociales. En Alemania, Italia, Bélgica, se han desarrollado importantes luchas obreras contra los cierres de empresas y las agresiones a los derechos sociales. Sin embargo, la ausencia de una izquierda anticapitalista coherente de masas a escala continental, y de un movimiento obrero capaz de articular la defensa de un programa anticapitalista y de lucha por el socialismo, facilita el margen de maniobra a las burguesías europeas y a la élite euroburocrática de Bruselas para seguir buscando compromisos y modular la transición hasta recobrar de nuevo el impulso neoliberal. En este sentido, el nuevo Tratado de Lisboa refleja los compromisos alcanzados entre los estados burgueses de Europa para proseguir y profundizar en la orientación neoliberal.

En el estado español, el periodo de crecimiento económico por encima de la media europea se agota. Las turbulencias en el capital financiero internacional presagian el cambio de ciclo económico. El endurecimiento de las políticas crediticias afecta de lleno al sector de la construcción, motor del crecimiento económico, a la financiación de las empresas, y al consumo. El enorme endeudamiento hipotecario de la población en una cifra equivalente al PIB, pagando tasas más altas de interés, repercutirá negativamente  en el consumo de otros bienes. En el escenario de una desaceleración del crecimiento económico, hay que añadir nuevos elementos desfavorables: La progresiva reducción de las aportaciones al estado español de los diversos fondos económicos de la UE; el agravamiento de desequilibrios económicos como el déficit comercial…, etc.

El gobierno presidido por Z.P. ha aplicado una política económica neoliberal bajo los parámetros y criterios de estabilidad de la UE. En este sentido ha habido una continuidad entre las políticas económicas de Rato y Solbes. Los presupuestos generales del estado han reflejado fielmente esa política, incluso se ha sobrepasado el objetivo de la UE de “déficit cero” alcanzándose un inmoral y escandaloso superávit, en un estado con un grave déficit social, que se distancia de la media de dicho gasto en la UE de los 15.

Durante el mandato de ZP la distribución de la riqueza ha evolucionado favorablemente para el capital en detrimento de los salarios, continuando la misma tendencia existente bajo los gobiernos de Aznar. La disminución de los salarios, de su capacidad adquisitiva, junto a la precariedad laboral más alta de Europa que afecta a un tercio de la población asalariada, el crecimiento vertiginoso de los precios de la vivienda, el aumento de los intereses de las hipotecas, ha provocado finalmente un amplio malestar social. A este malestar hay que sumar el descontento ante el rápido deterioro de servicios básicos, sanidad, transporte, energía, como consecuencia el insuficiente gasto, o de la inexistencia de inversiones para su mantenimiento o para atender las nuevas necesidades producidas por el crecimiento de población.

Junto al malestar por causas sociales, debe añadirse el malestar generado por la crisis del modelo de estado y la frustración creada por las reformas estatutarias. La demagogia de la derecha centralista del PP no solo ha conseguido movilizar a una gran parte de su base social y electoral, sino que ha hecho mella en las mismas filas del PSOE, provocando una fuerte corrección en el discurso modernizador y reformista de ZP. La lenta pero progresiva decadencia de la monarquía española, que aparece “desnuda” en sus miserias e inutilidad ante un número cada vez mayor de la población, alienta el sentimiento republicano e introduce un nuevo factor de crisis e  inestabilidad en el sistema político español.

Agotado el efecto político de la retirada de las tropas de Irak el gobierno de ZP debe encarar las próximas elecciones generales en un contexto de malestar social y político.  La derecha centralista postfranquista, si bien tiene una mayor capacidad de movilizar su base tradicional, tal como se ha expresado en las pasadas elecciones municipales y autonómicas, tiene enormes dificultades para atraer el electorado de “centro” debido al carácter extremado de su discurso y agitación. En resumen, más allá de la incertidumbre del resultado, parece descartada hoy por hoy la obtención de la mayoría absoluta, y por tanto la capacidad para realizar alianzas para gobernar será determinante.

La orientación de la política de alianzas del gobierno de ZP ha cambiado respecto a su opción inicial, de buscar la estabilidad con el apoyo preferente de ERC y IU-ICV, ha pasado a intentar ampliar su base de apoyo con CiU y PNV. Dadas las dificultades para conseguir un apoyo estable con socios tan diversos, el PSOE parece orientarse a buscar preferentemente la alianza con los partidos de las derechas nacionalistas.

En una perspectiva de bipolarización electoral entre PSOE y PP, Izquierda Unida corre el riesgo de estancarse incluso de retroceder. En cualquier caso, como consecuencia de la nefasta política de subordinación al PSOE  aplicada por la dirección nucleada en torno al coordinador general Gaspar Llamazares, va a perder la oportunidad de capitalizar electoralmente el importante malestar social existente. La falta de perfil opositora de izquierda de IU tras votar a favor en los dos primeros presupuestos del mandato de ZP, abstenerse de modo inaudible en el tercer año, el voto favorable a la Ley de Defensa, su falta de oposición a la LOE, etc., no podrán ser compensados por los gestos de última hora, sea la presentación de una alternativa al presupuesto, o la firma de una Ley de memoria histórica descafeinada que no afronta el asunto capital de la anulación de las sentencias de los tribunales del franquismo.

El apoyo institucional a los procesos de privatización más o menos encubiertos de los servicios públicos, RENFE, gestión del ICS, o la ausencia de medidas para intervenir o recuperar para la economía pública de sectores estratégicos que la voracidad del capital privado había degradado ha añadido mas frustración y desencanto.

A ello vienen contribuyendo la gestión de las direcciones burocráticas de los sindicatos mayoritarios, CC.OO. y U.G.T. En la actualidad son grandes corporaciones burocráticas que practican un sindicalismo de gestión, dependientes de las subvenciones del Estado, que desmovilizan a la clase obrera y no impulsan la solidaridad con las luchas. De este modo los sindicatos mayoritarios son corresponsables de las deslocalizaciones, de la precariedad, del abaratamiento de los despidos, de la flexibilización de las condiciones laborales y ampliación de los poderes patronales, como consecuencia de su firma cómplice de reformas laborales, expedientes de regulación de empleo, convenios colectivos regresivos, etc. Aunque, en la perspectiva de reconstrucción del movimiento obrero, debe tomarse en cuenta que dichos sindicatos conservan por el momento la fuerza y capacidad de convocar con éxito huelgas generales.

La ausencia de medidas sociales efectivas que beneficiaran a toda la clase trabajadora, como eliminar la precariedad, aumentar el salario mínimo a 1000 o 1200 euros, reducir la jornada a 35 horas, al menos en el ámbito de las empresas y la administración pública catalana, ha añadido frustración y desencanto…

Así nos encontramos en el estado españo ante la paradoja que, mientras los factores de crisis social, económica y política tienden a acentuarse y combinarse, la ausencia de una izquierda anticapitalista consecuente, y la debilidad de los movimientos sociales, del movimiento obrero en particular, no permite que la creciente frustración social y política, supere el impulso abstencionista, y se traduzca en la construcción de una alternativa esperanzadora al sistema.

En la actualidad las fuerzas potenciales de una izquierda anticapitalista, internacionalista, que luche resueltamente por el socialismo del siglo XXI, se encuentran dispersas y fraccionadas. Una parte libra su batalla de posiciones y alternativas en el seno de IU, otra parte se dedica a la tarea paciente y fundamental de construir los movimientos sociales impulsando una orientación de lucha y anticapitalista, otra parte se encuentra diseminada en una miríada de organizaciones de izquierda antisistema que por regla general compiten de modo sectario entre sí.

Los compañeros /as que nos agrupamos en la “Asociación para promover el Socialismo del siglo XXI” somos conscientes de la complejidad de la realidad social y política, pero tenemos la voluntad de contribuir a su transformación, sabiendo que el viento de la utopía vuelve a soplar con fuerza, que de nuevo la alternativa del Socialismo emerge ante la mirada y la conciencia de sectores crecientes de la clase trabajadora y de los oprimidos

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